Un equipo internacional de astrónomos logró identificar por primera vez la presencia de eritrulosa, un azúcar complejo, en una nube de gas ubicada cerca del centro de la Vía Láctea, un hallazgo que podría aportar nuevas pistas sobre cómo se formaron los compuestos químicos que dieron origen a la vida en la Tierra y, eventualmente, en otros lugares del universo.
La investigación fue publicada en la revista científica Nature Astronomy y se basó en observaciones realizadas con radiotelescopios instalados en España. Los científicos detectaron la denominada “firma espectral” de la eritrulosa al comparar las señales captadas desde el espacio con datos obtenidos previamente en experimentos de laboratorio.
La eritrulosa es un azúcar que en la Tierra se encuentra de forma natural en frutas como las frambuesas y que también es utilizado en la fabricación de algunos productos autobronceadores. Sin embargo, su presencia en el medio interestelar representa uno de los compuestos de este tipo más complejos descubiertos hasta ahora fuera de nuestro planeta.
El hallazgo se produjo en una región del medio interestelar, una vasta red de nubes de gas y polvo situada entre las estrellas. Los investigadores destacan que estos entornos funcionan como verdaderos laboratorios químicos donde pueden formarse moléculas cada vez más complejas antes del nacimiento de nuevos sistemas planetarios.
Los expertos explican que los azúcares desempeñan funciones esenciales para la vida, ya que participan en procesos metabólicos y algunos forman parte de la estructura del ADN y el ARN. Aunque la eritrulosa no es un componente indispensable para los organismos vivos, tiene la capacidad de transformarse en otras moléculas que pudieron intervenir en las primeras etapas de la evolución química del planeta.
Este descubrimiento se suma a otros avances recientes relacionados con la búsqueda de compuestos orgánicos en el espacio. Hace más de dos décadas ya se había detectado un azúcar similar cerca del centro galáctico y, más recientemente, las muestras del asteroide Bennu recolectadas por la misión OSIRIS-REx de la NASA también revelaron la presencia de azúcares y otras moléculas consideradas fundamentales para la química prebiótica.
Para los investigadores, estos resultados fortalecen la hipótesis de que muchos de los ingredientes básicos para la vida ya existían en las nubes interestelares antes de la formación del Sistema Solar, lo que sugiere que estos compuestos pudieron incorporarse a los planetas durante su nacimiento y no exclusivamente mediante el impacto de cometas o asteroides.
La autora principal del estudio, la astrofísica Izaskun Jiménez-Serra, del Centro de Astrobiología de España, afirmó que encontrar este tipo de moléculas en una sola región de la galaxia hace pensar que podrían estar distribuidas en muchos otros rincones del universo. Según la investigadora, esta posibilidad abre nuevas perspectivas sobre la existencia de ambientes donde la vida podría desarrollarse más allá de la Tierra.
El descubrimiento representa un importante avance para la astrobiología y refuerza la idea de que la química necesaria para el surgimiento de la vida podría ser mucho más común en el universo de lo que se pensaba hasta ahora.









