El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, informó que su Gobierno estudia la posibilidad de trasladar a migrantes venezolanos hacia Cúcuta, Colombia, tras el aumento del “flujo inverso” de migrantes que regresan desde el norte del continente debido a las restricciones para ingresar a Estados Unidos.
Mulino señaló que Panamá no tiene contacto con el Gobierno de Nicolás Maduro, lo que impide gestionar vuelos directos a Venezuela. Sin embargo, la administración panameña busca alternativas para que los migrantes puedan continuar su camino desde territorio colombiano.
“El envío a Venezuela no es factible desde Panamá porque no tenemos contacto con su Gobierno. Sin embargo, tras la repatriación de migrantes desde Estados Unidos, estamos explorando la posibilidad de trasladarlos a Cúcuta y, desde allí, facilitar su tránsito hacia Venezuela”, explicó Mulino en su rueda de prensa semanal.
La decisión surge en medio de la crisis migratoria en la selva del Darién, donde los venezolanos han sido el grupo más numeroso en la travesía hacia Norteamérica. A pesar de las medidas restrictivas del Gobierno panameño y los vuelos de repatriación financiados por EE.UU., los migrantes venezolanos no habían sido incluidos en estos operativos debido a la falta de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Panamá mantiene suspendidas sus relaciones con Venezuela y ha cerrado su espacio aéreo, luego de reconocer al opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo y desconocer las elecciones en ese país.









