El minjusticia Néstor Osuna habló de la realidad del área con coca que no para de crecer en el país, de las propuestas para despenalizar la cocaína y del caos en las cárceles.
Osuna asegura que el Gobierno va a presentar varios proyectos de ley para tratar de minimizar el número de conductas que lleguen a manos de los jueces penales, que serían las más graves, «cuando otras formas de reparación de agravios son insuficientes o fallidas».
Estas serían algunas de las conductas que serían despenalizadas: es decir, ya no serian delitos y dejarían de ser perseguidas por la justicia, con la idea de tratar de airear el colapsado sistema penal del país.
La inasistencia alimentaria (que en su momento se penalizó como una solución para meter en cintura a los padres irresponsables), la emisión y transferencia ilegal de cheques; el impedimento y perturbación de audiencias públicas y de ceremonias religiosas y la injuria están en esa lista.
“Hablar de la despenalización del delito de la inasistencia alimentaria no sólo es un cambio sustantivo del Código Penal sino que se debe pensar en mecanismos que permitan realmente el cumplimiento que tienen los padres con sus hijos y en algunos casos de los hijos con su padres”, sostuvo el exviceministro.
Por ahora el borrador del proyecto, que estaría próximo a llevar el Minjusticia a su trámite al Congreso de la República, plantea además que este servicio sería una opción adicional de sustitución de prisión para condenados que cumplan con ciertas características, como estar condenados a menos de seis años, que no sea por conductas contra de la libertad, integridad y formación sexual, entre otros requisitos.








