Las autoridades de Río de Oro, en el departamento del Cesar, solicitaron un aumento del pie de fuerza luego de los recientes hostigamientos contra la estación de Policía del municipio, hechos atribuidos al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La situación genera especial preocupación debido a que ocurre a solo una semana de las elecciones legislativas en Colombia.
Honras fúnebres del patrullero asesinado
Este domingo, desde las 3:00 de la tarde, se realizan en Valledupar los actos fúnebres del patrullero Jorge Luis Taborda, quien murió durante los ataques. Su cuerpo será sepultado en el cementerio Jardines del Ecce Homo.
Alcaldía pide más apoyo para garantizar seguridad
El alcalde Arnoldo Osorio manifestó que, aunque la estación contaba inicialmente con 16 uniformados y el número fue reforzado a 30, el municipio requiere más apoyo para cubrir toda su jurisdicción.
Según explicó, Río de Oro tiene una extensión aproximada de 600 kilómetros cuadrados y cuenta con 12 corregimientos, lo que dificulta garantizar la seguridad en todo el territorio de cara a la jornada electoral.
“Hicimos la recomendación a las autoridades nacionales y departamentales para que nos ayuden a que este evento democrático se pueda realizar en tranquilidad”, señaló el mandatario.
Medidas adoptadas
Ante la situación, la Alcaldía decretó para este fin de semana:
Ley seca
Prohibición de circulación de motocicletas con parrillero hombre
Restricción al porte de armas de fuego
Además, se espera la articulación con la Gobernación del Cesar para la instalación de cámaras de seguridad, mientras continúa la reconstrucción de la estación de Policía, que ya había sido objeto de ataques en el pasado.
El alcalde hizo un llamado al Gobierno Nacional para que atienda la situación del municipio, al que describió como “la puerta del Catatumbo”, y reiteró la urgencia de soluciones que permitan a la población vivir en tranquilidad.









