El atentado con explosivos ocurrió mientras uniformados verificaban una alerta en la vía. También hay civiles afectados.
La violencia volvió a golpear una de las principales arterias viales del país. Un atentado con explosivos sacudió la Vía Panamericana, en el departamento del Cauca, dejando como saldo un policía muerto y ocho personas heridas, entre ellas civiles.
El ataque se registró en el sector del río Las Piedras, en el tramo que conecta a los municipios de Timbío y Rosas. En ese punto, una patrulla de la Policía, acompañada por técnicos antiexplosivos, atendía reportes ciudadanos sobre la posible presencia de artefactos sospechosos en la carretera.
Mientras realizaban la inspección, se produjo la detonación.
La víctima mortal fue identificada como el patrullero Juan David Grande, quien perdió la vida en medio del procedimiento. Entre los lesionados se encuentran otros uniformados de la Policía Metropolitana de Popayán, uno de ellos en condición delicada, además de cinco civiles que transitaban por la zona al momento del estallido.
La explosión no solo dejó víctimas: también provocó daños en la vía, destruyendo parte del asfalto y obligando al cierre temporal del corredor, clave para la conexión del suroccidente colombiano con el resto del país.
Tras el ataque, unidades de seguridad acordonaron el área ante el temor de nuevos explosivos, mientras avanzan las labores de verificación y atención de la emergencia.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, condenó enérgicamente lo ocurrido y calificó el hecho como un ataque directo contra la Fuerza Pública y la población civil. Además, expresó solidaridad con las familias de las víctimas y pidió garantías de seguridad en la región.
Aunque hasta el momento ninguna organización se ha atribuido el atentado, las autoridades mantienen las investigaciones, teniendo en cuenta la presencia de grupos armados ilegales en la zona, especialmente disidencias de las antiguas FARC.
Este nuevo hecho de violencia vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en el Cauca, una región donde los ataques contra la Fuerza Pública y la población civil siguen siendo una constante.









