La Asociación de Educadores del Atlántico (Adea) solicitó a las secretarías de Educación de Barranquilla, Soledad y demás municipios del departamento la declaración de la emergencia educativa debido al deterioro” que presenta la infraestructura de algunos colegios oficiales.
Así lo informó el presidente de esa asociación, Carlos Noriega, quien aseguró que es necesario estudiar la posibilidad de suspender las clases presenciales para evitar que los estudiantes continúen en riesgo por el estado en que se encuentran las instituciones educativas.
“Hay una enorme preocupación, la cual inició antes del inicio de este periodo lluvioso porque indudablemente ha acrecentado la situación de infraestructura de muchas instituciones educativas”, dijo Noriega.
La directiva de Adea precisó, además, que para evitar posibles emergencias es necesario que se priorice aumentando las inversiones y los rubros para que se realicen las obras necesarias durante el tiempo que los estudiantes estarán de vacaciones y puedan empezar su año escolar del 2023 en “óptimas” condiciones.
La solicitud ya se extendió a la Gobernación, y en el documento Adea también solicita una inversión “urgente” a los colegios oficiales.
Al respecto, la secretaria de Educación de Barranquilla, Bibiana Rincón, indicó que después de un análisis y diagnóstico preliminar del estado de las instituciones se ordenó suspensión de clases total o parcial en 33 sedes educativas con graves afectaciones. Esto, mientras se realiza el análisis y diagnóstico necesario, para determinar el nivel del riesgo.
“Esta medida no aplica para todas las instituciones educativas Distritales. No es necesaria la suspensión de la prestación del servicio educativo en todas las sedes. Los estudiantes podrán continuar con sus procesos de formación hasta finalizar el calendario si la instituciones no presentan riesgo alguno”, contó Rincón.








