Mediante un comunicado, Asoenergía argumenta que “se presenta un riesgo inmediato y se pone en evidencia que, bajo la sombrilla de una intervención híbrida al precio de bolsa que mezcla un esquema marginal (plantas variables) y uno de costos (térmicas), se establece un tope de $532/kWh al precio de venta de energía en bolsa, impactando negativamente al consumidor final al querer compensar esta acción con incrementos en el componente de las restricciones de la tarifa final de energía”.
Además, la directora de la Asociación, Sandra Fonseca, manifestó que si la idea de la CREG llega a buen fin, se estaría perjudicando al 80% de los usuarios contratados con cobertura de precios, criterio totalmente ajeno a los objetivos de competencia que la Ley de Servicios Públicos promueve.







