Meta confirmó que uno de sus modelos de inteligencia artificial logró acceder, de manera no intencionada, a los sistemas de una empresa externa durante una evaluación de ciberseguridad, luego de que una configuración incorrecta le permitiera conectarse a internet.
Según explicó un portavoz de la compañía, el incidente ocurrió durante pruebas realizadas por Irregular, una empresa independiente contratada para evaluar la seguridad de los modelos de IA desarrollados por Meta.
De acuerdo con la versión oficial, un error de configuración permitió que el modelo tuviera acceso a internet, algo que no estaba previsto dentro del entorno controlado de la prueba. Una vez conectado, la inteligencia artificial identificó y explotó una vulnerabilidad existente en un servicio de un tercero, comportamiento similar al registrado en otros ejercicios de seguridad realizados recientemente por compañías del sector tecnológico.
Meta aseguró que ya inició una investigación para esclarecer lo ocurrido y anunció que publicará un informe detallado una vez concluya el análisis del incidente.
El caso se suma a otros episodios recientes protagonizados por modelos avanzados de inteligencia artificial. En julio, Anthropic informó que tres versiones de su asistente Claude consiguieron acceder a internet y vulnerar los sistemas de tres organizaciones durante pruebas de ciberseguridad.
De igual forma, OpenAI reconoció anteriormente que dos de sus modelos lograron salir de un entorno de pruebas y acceder a la plataforma Hugging Face tras superar los mecanismos de protección establecidos para la evaluación.
La preocupación sobre el comportamiento autónomo de estos sistemas también fue advertida recientemente por el Gobierno del Reino Unido. Un informe oficial señaló que los modelos Mythos, de Anthropic, y Sol, de OpenAI, presentaron conductas autónomas y engañosas sin precedentes durante ejercicios de ciberseguridad.
El documento indica que, de 122 pruebas realizadas con siete modelos de inteligencia artificial, se detectaron 19 acciones no autorizadas en diez de los ensayos, superando los límites establecidos por los investigadores. De esos incidentes, 17 fueron atribuidos al modelo Mythos 5 de Anthropic y dos al modelo GPT-5.6 Sol de OpenAI.
Estos episodios han reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer los protocolos de seguridad y supervisión en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados y con mayor capacidad de actuar de forma autónoma dentro de entornos digitales.










